miércoles, 16 de junio de 2010

LA BATALLA DE LAS TUNAS

¡1820 - 24 DE JUNIO - 2010!!!
En este plano de 1875 se puede observar en la parte superior la herradura donde se produjo la Batalla de Las Tunas, en la proximidad de lo que se llamaba el Camino de las Carretas. También se puede ver en el ángulo inferior derecho el antiguo camino de Sauce Medio que iba hacia Nogoyá - Concepción del Uruguay, que cruza actualmente por el almacén de Capriz, cortado a la altura de lo que fue desde 1839 campo de Vicente del Castillo, Ministro Tesorero de la Provincia de Entre Ríos, hoy jurisdicción de San Benito.
Este 24 de junio se conmemora el 190° Aniversario de la Batalla de Las Tunas, que ocurrió en 1820 cuando la patria nacía y se daba la lucha a través de las armas para formar el territorio definitivo.
Las opiniones eran diversas y se sostenían a fuerza de lucha en las guerras civiles.
El paladín de los Pueblos Libres era por entonces el oriental José Gervasio de Artigas, que había formado la Liga Federal y quién ese año se reveló contra lo que había sido el Tratado del Pilar luego de la Batalla de Cepeda que se dio en aquella cañada el 1 de febrero y que las tropas federales con López y Ramírez derrotaron a los porteños de Rondeau.
Fue en esa batalla donde Francisco Ramírez condujo las acciones y dio muestras de su aptitud y fiereza para la lucha armada; su estrategia fue superior a la acción de guerrilla de E. López y con una acción envolvente dio por tierras con el poder porteño en sólo diez minutos.
De este triunfo surgió un gran desorden en Buenos Aires y un cabildo abierto puso al frente del gobierno porteño a Manuel de Sarratea el 19 de febrero, quién el 23 del mismo mes en Pilar firmó junto a Estanislao López por Santa Fe y a Francisco Ramírez por Entre Ríos el famoso Tratado del Pilar, que en la letra chica terminó siendo una bofetada al liderazgo que hasta entonces tenía José Artigas.
Es que los jefes federales, envalentonados con el triunfo, dieron la espalda al oriental, cuyas tropas habían sido derrotadas en Tacuarembó por los lusitanos y brasileños, conducidos por el Conde Figueira el 22 de enero de mismo año.
El Tratado del Pilar fue entonces una señal definitiva para provocar la reacción de Artigas, principalmente contra su lugarteniente entrerriano y le juró venganza.
Lo que percibió Artigas fue, como se mencionó antes, la letra chica del tratado. En secreto se convino que Sarratea proveería hombres, armamentos y municiones para posibles enfrentamientos con el oriental, que por entonces se había refugiado con sus diezmadas tropas en el sur de la provincia de Corrientes.
Ramírez mandó cartas oficiosas al que consideraban el Gobernador del Uruguay para ponerlo en conocimiento del Tratado firmado, lo que provocó la reacción de Artigas, quién comenzó el avance hacia el centro sur de Entre Ríos desde su campamento de Ávalos, cerca de Curuzú Cuatiá, luego de haber sido designado jefe de las fuerzas de la Liga Federal por los líderes del norte, en especial por el indio F. Siti.
La idea de Artigas era ubicarse en Concepción del Uruguay donde creía que se haría fuerte para sostener la Liga Federal, pero Ramírez enterado de sus movimientos salió en su persecución desde Paraná hacia el río Gualeguay.
El trece de junio se encontraron en Las Guachas las tropas de Artigas y Ramírez y el enfrentamiento si bien tuvo un resultado incierto, hizo que Ramírez se replegara nuevamente hacia Paraná y que Artigas dirigiera una vanguardia a Concepción de Uruguay para saquearla.
Tanto las tropas de Ramírez, como días después las de Artigas pasaron por la jurisdicción actual de San Benito, más precisamente por el camino que todos conocemos como el de Sauce Medio que desde el conocido punto “Almacén de Pichón Capriz”, conducía hacia el interior y pasaba por El Pueblito, cercano a Nogoyá.
Francisco Ramírez se dirigió a Paraná para recibir el contingente de unos 220 soldados cívicos que le había prometido Sarratea, junto con algunas piezas de artillería y una 200 carabinas para la infantería, todo al mando de Lucio Norberto Mansilla. A este aporte porteño le sumó sus 700 hombres de a caballo y acampó a la espera del avance de las tropas de Artigas en la margen occidental del arroyo Las Tunas, donde organizó su estrategia.
En la amplia herradura que forma dicho arroyo en las proximidades de calle Hernandarias de Paraná, o Avenida Paraná (hacia el Sur) en la jurisdicción de San Benito, le tendió una trampa al oriental, colocando las pocas piezas de artillería en forma transversal al embudo que formaba dicha herradura, que era por otra parte donde cruzaba el único camino que se utilizaba para salir hacia El Espinillo.
El 24 de junio llegaron las tropas de Artigas que pretendieron en dos oportunidades cruzar el pequeño arroyo, pero recibieron las cargas de cañón con fuego cruzado, al mando de coronel Francisco Pereyra y el nutrido fuego de artillería de los doscientos veinte carabineros que se habían distribuido por toda la margen occidental de la herradura que formaba el arroyo.
Así fue que la emboscada tendida fue letal para las pretensiones de Artigas, cuyas tropas triplicaban a las federales, pero el desorden cobró muchas víctimas y provocó la derrota, que fue el preámbulo del ocaso definitivo del líder uruguayo, que finalmente terminó exiliado en el Paraguay.
Aquella victoria significó no solamente la recuperación de Concepción del Uruguay, sino que consolidó definitivamente para el territorio argentino la Provincia completa de Entre Ríos. De allí entonces la importancia que tiene este punto de nuestra jurisdicción.
Conoce nuestra propia tierra sanbenitense desde entonces la garra, las cualidades de estratega y el sable conductor del efímero aunque glorioso Francisco Ramírez cuya campaña, muy corta en el tiempo, fue de vital importancia para la consolidación de nuestra nación.
Casi se diría que es el Distrito Tunas de entonces, esta ciudad de San Benito de ahora, el eterno mojón donde la argentinidad tiene su punto de referencia desde aquel 24 de junio de 1820.
¡Loas al gran Pancho Ramírez, cuya sangre regó nuestro bendito suelo en la Batalla del Saucecito el 25 de marzo de 1818 cuando fuera herido en una de sus piernas!