domingo, 2 de abril de 2017

MARCHAS Y CONTRA-MARCHAS "MADE IN ARGENTINA"

Tribuna de Opinión
Por ANIBAL GONZÁLEZ COMAS
LOS ARGENTINOS TENEMOS 
LA POSIBILIDAD DE EXPRESARNOS
¡Libertad… libertad…libertad!!!
Con la movilización 'con tarjeta SUBE' realizada este sábado “1 A” en el territorio nacional se ha cerrado el círculo de las manifestaciones populares que se desahogan para expresar su estado de ánimo desde la presencia en las calles de las principales ciudades.
Es legítimo. 
Pero más que nada es útil para descomprimir, para contener y nos permite ver cuadros de las dos caras de la moneda… si este giro sirve para graficar una realidad política argentina.
Las marchas del “1A”, espontáneas y sinceras, sirvieron para que propios y extraños comprobaran que el presidente no está sólo, sino que todavía cuenta con el oxígeno necesario para continuar con su plan de acción.
Y esta movilización vino 24 horas después del aumento del gas, 15 meses después de la “Pobreza Cero” que no se sacó el corset discursivo y que nos abofetea con realidades como las de nuestra Concordia entrerriana, sin inversores a la vista ya que se quedan en ‘amagues maradonianos’ y no concretan el necesario crecimiento generador de fuentes de trabajo.
No es poco el déficit que se puede superponer como contraste a la audaz convocatoria del “1 A”.
La gente salió espontáneamente a la calle de todas maneras y demostró que los cacerolazos aquellos resuenan en el recuerdo y que no se rendirán después que se trastocaron en votos que sacaron al FpV del poder, que no se pondrán de rodillas ante la adversidad que tiene sus decenas de cara en la cruda lucha cotidiana.
No es poco para un gobierno que tiene todavía unos pocos meses para soñar con el éxito electoral de entretiempo.

Seguramente no se dará esa coyuntura porque la frialdad de los números preanuncian un ‘golpe duro al mentón’ que debilitará el proyecto, que generará otro tipo de movilizaciones cuyos ensayos previos se vienen dando y que tienen por correlato el fin oculto de multiplicarlos cuando se acerque el fantasma de las demandas populares de fin de año.