lunes, 29 de agosto de 2016

LA VIEJA PRÁCTICA DE ABUSAR CON LA NECESIDAD DE TRABAJAR

Tribuna de Opinión
POR ANÍBAL GONZÁLEZ COMAS

Creo que es oportuno explicar la razón por la cual hace muchos años se introdujo en nuestro municipio la figura del "personal por hora" o "personal a destajo", en tiempos que la realidad era totalmente distinta y las causales nada tenían que ver con la actual aplicación de esta figura.
Para deslindar responsabilidades - algo justo y necesario para ubicarse en el contexto real - la actual administración recibió alrededor de 150 personas en estas precarias condiciones laborales, varias de las cuales venían trabajando en esas condiciones desde hace muchos años, incluso desde los tiempos del benemérito "Tachuela" Acosta.
El abuso se profundizó en el tiempo de Vázquez (padre) cuando se esgrimía como excusa la profunda crisis laboral y se usó como escudo protector para dar trabajo del tipo "golondrina" sin ninguna cobertura social.
Esto es ilegal y no se puede permitir que sea el propio estado (en este caso: municipal) el que infrinja la ley laboral.
Historiando sobre el particular, en tiempos en que funcionaba a pleno una fábrica municipal de ladrillos, con una producción superior a las 400.000 unidades mensuales, se hizo necesario crear una nueva figura acorde a la realidad en la que se pudiera pagar las tareas propias de una fábrica de acuerdo a las características de cada una de ellas. No era posible categorizar al personal por ese tipo de trabajo que dependía de factores totalmente distintos a lo que es la obra y los servicios públicos.
En fábrica había que: a) cargar los pisaderos (de 15.000 adobes cada uno), b) cortar adobes de forma artesanal, c) hacer de 'barrero/a' para los cortadores, d) levantar los adobes para su correcto secado, e) apilar adobes para orearlos, f) baquetear (armar los hornos para quema, g) quemar los hornos (por ejemplo: un horno de 150.000 adobes llevaba cinco días de trabajo), h) cargar camiones con ladrillos y descargarlos en obra, etc. 
Todas estas tareas se equipararon y mejoraron sustancialmente a las que son habituales en cualquier horno de ladrillo privados. Se sabe que en este rubro los obreros van rotando por campamentos varios donde "hay barro" listo para cortar, sin que se fije una continuidad determinada, siendo que depende de los dueños horneros que trabajan de acuerdo a la estación, al clima, a la oferta y la demanda del producto.
Quedó perfectamente establecido el el Digesto único Contable Administrativo que se creaba la categoría del 'personal a destajo' que cobraba por hora o por productividad. Esta norma aun está en vigencia en el D.U.C.A. y de ella se han enganchado en el tiempo los respectivos gobernantes para abusar de la misma.
Prueba del éxito del proyecto que se llevó adelante era que tenían ingresos suficientes alrededor de cincuenta empleados desde el ente autárquico, independientemente de la planta de personal municipal.
Lo que se hizo luego fue una degradación de esta tarea específica y se comenzó a usar la figura del personal 'por hora' para cualquier trabajo, siendo que se terminó con maquinistas, choferes, talleristas, oficiales albañiles, etc. cobrando de forma irregular, sin ningún tipo de cobertura social, seguro, A.R.T. y aportes jubilatorios.
Esto es lo que ahora es una responsabilidad corregir. Pero tampoco se puede hacer de la noche a la mañana, ya que ello implicaría el forzoso achicamiento de la mano de obra que se ocupa. El intendente Donda sostiene que añ a año irá corrigiendo eta situación en función de los ingresos y posibilidades financieras.