sábado, 2 de julio de 2016

EL HOMBRE, EL DIRIGENTE, EL PASTOR, EL AMIGO QUE MERECE EL RECONOCIMIENTO GENERAL

EN OPORTUNIDAD DEL CENTENARIO DEL CLUB SAN BENITO:
EL PBRO. HORACIO TOMÁS LAURENCENA 
MERECE UN HOMENAJE
Hace 57 años se iba el Pbro. Horacio Laurencena de San Benito:
La prensa capitalina opinaba lo siguiente: 

LA ACCIÓN DE PARANÁ. DOMINGO 5 DE JULIO DE 1959
"JUSTICIERO HOMENAJE
Una demostración que revestirá contornos de verdadero homenaje y carácter verdaderamente popular será el que se le ofrecerá hoy en la localidad de San Benito al que fuera  cura párroco durante dos décadas y se vinculara estrechamente con todas las actividades de ese medio, incluso las deportivas, de la que también fue gran propulsor.

  El Pbro. Laurencena, hombre de firme raíz democrática logró captarse la simpatía general por su espíritu generoso, su alta concepción de la moral  y su notabilísima conducta inspirada en los principios de su credo que difundió con especial dedicación".

LA ACCIÓN DE PARANÁ. SÁBADO 11 DE JULIO DE 1959.
"SE AUSENTARA DE PARANA EL PBRO. LAURENCENA
Después de 25 años de ininterrumpidos servicios religiosos en San Benito y de su proficua acción realizada en el terreno social, hoy se ausentará definitivamente de la vecina población hacia su nuevo destino el cura párroco de la misma don Horacio Tomás Laurencena, que se seguirá desempeñando como Capellán de la Aeronáutica, ahora en la Base del El Palomar.
  Con la ausencia de Laurencena , cuantos lo frecuentaron por razones religiosas o asistieron a sus servicios, pierden a un pastor que dejó rastros y que conformó sus espíritus en cada una de las muchas veces que recurrieron a él, y los otros, los muchos que lo cultivaron como deportista y como amigo, ven alejarse a quien hizo muchísimo en ambos terrenos: el deportivo – cultural y el de la amistad.
  El padre Laurencena se aleja físicamente de nuestro |medio – también de Paraná – donde tenía ganados afectos hondos y múltiples, como sacerdote y como hombre que sabe comprender el instante que vive la sociedad, entendiendo que dentro de ella su posición, que si bien era de prédica puesta en función de los ideales del alma, también a veces fue de lucha franca y de posiciones que sumió con valor, cuando se lo impuso la convicción de que ellas eran buenas y sinceras. Inspirado por el bien común, ubicado por encima de los enconos que dividen a los hombres y sin que sus desencuentros con otros dejasen rastros en su espíritu, también ha sido un propulsor del deporte y un maestro de la juventud, que muestra inclinaciones por él, debiendo en tal sentido reconocerse la acción de este sacerdote, presidente durante muchos años del Club San Benito, que ha recibido los influjos de sus enseñanzas y de su acertada dirección".