lunes, 20 de junio de 2016

NEGRITO QUE NO DESTIÑO!

Soy un pingo regular,
¡negrito que no destiño!
que no aprendí a recular
¡por eso no bailo tango!
supe gastar el tamango
en las rutas de la vida,
comprobé, de 'andar andando',
¡que lo malo... sí se olvida!
se que para cantar
no sirve el ave enjaulada,
por eso gusté de volar
sin rumbos y sin destino;
como un buen argentino
siempre a mi tierra volví;
miré mucho en el camino,
junté aquello que aprendí.
Un vez mi billetera
con mucha plata engordé
no creerán si les dijera:
¡cuántos amigos junté!...
Alcahuetes me sobraban,
gente nueva conocí,
muchos falsos me abrazaron,
¡qué tarde lo entendí!
era como un caburé,
todo el mundo me rodeaba,
¡fueron muchos que enteré
de las cosas que soñaba!
Después de tanto... me quedé
muy solo, tras un mal año;
siempre el mismo y me apodé
¡negrito que no destiño!
soy del que se sabe plantar
al marajá más estirado
y si tuve que pelear
lo hice bien afirmado.
Bien empacado pa'hablar,
cargo lenguaje florido,
duende que llevo escondido
y que en veces sé usar.
Nadie me va a agarrar
con labia, desprevenido,
más bien y si se descuida,
¡la víbora le he de enroscar!
de carácter reprimido,
sólo se ve el cascarón,
pero nunca el corazón 
que tiene todo escondido.
Es capaz que a este campo
alguna vez puedan ararlo,
nadie tenga que dudarlo:
¡habrá varias rejas melladas!
Me tiraron con perdigones
y no me pudieron bajar, 
¡un día me voy a encargar
de cantar varias razones!
Si con estos versos alcanza
sepan todos por igual:
a nadie tiraré un pial...
no sufro sed de venganza...
¡maletas que llevan sueños,
esperanzas en el alma,
y las pasiones en calma..
¡negrito que no destiño!