miércoles, 28 de octubre de 2015

EL GOBERNADOR URRIBURRO CUESTIONADO Y "BOCHADO" EN LA MATERIA "VOTOS"

EL ALUVIÓN DE VOTOS PROMETIDOS...
FUE UN TERREMOTO DE RESULTADOS NEGATIVOS!!!!
PARTE DE UNA NOTA:
DE EDUARDO VAN DER KOOY
Scioli pareciera estar, de ese modo, dentro de un laberinto de contradicciones. Desafía a Macri con la teoría de los presuntos países opuestos. Pero los K juran que la única fidelidad del modelo corresponde a Cristina y no al candidato K. Massa supo meter una daga. Dijo que, a diferencia de lo que piensa la mayoría, Scioli tendría una oportunidad en noviembre. Pero que sería perentorio, para eso, que demuestre primero que dejó ser un empleado de la Presidenta.
A Scioli se le habrían inutilizado otros recursos. Su gabinete para la hipotética presidencia difícilmente le sirva ya. Lo blandió antes del domingo y los resultados fueron negativos. Ahora tendría también la oposición de los ultra K. Hay dos ministeriables, por lo menos, en la mira. Uno es Julián Domínguez, el titular de la Cámara de Diputados, llamado a ocupar la cartera de Industria. Aníbal Fernández lo responsabiliza de haber formado parte del frondoso “fuego amigo” que le propinó el derrumbe en Buenos Aires. La Cámpora se subió a ese carro. El otro apuntado es Sergio Urribarri, promovido para Interior. Curioso: el gobernador entrerriano era hasta el domingo un ultra K incrustado en el sciolismo. Los votos le jugaron una mala pasada.
Un peronista (Gustavo Bordet) retuvo por poco margen la gobernación de Entre Ríos. Pero consumó la peor elección de la historia en la provincia. Con derrotas dolorosas, en Paraná y Concordia, cuna del PJ. Para colmo, Macri le ganó a Scioli.
Urribarri le había prometido al candidato K y a Cristina un aluvión de sufragios. La realidad fue distinta. La provincia está económicante lascerada. Ni siquiera los sueldos del superpoblado Estado provincial se pagan al día. El castigo llegó demasiado rápido. El gobernador demanda fondos que Axel Kicillof le retacea. Nadie sabe si porque oficia de vengador o porque no los tiene. El titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, dos días después de la derrota, resolvió profundizar el cepo de dólares para los importadores. Dispuso además una suba en las tasas de interés. Ninguna de esas señales sería tranquilizadora para el difícil tránsito que le espera a Scioli.